Magnífico artículo el de Vargas Llosa en “El Comercio” sobre los talleres de masturbación que viene implantando el gobierno de Extremadura (España). El sexo solo es sano y normal entre los animales y las plantas – dice – porque es instintivo. Pero el sexo público, sano y normal, haría de la vida un aburrimiento, un ámbito mediocre y violento de lo que ya es. “El placer está en tus manos”, titula socarronamente el escribidor para referir que sería preferible que los niños y jóvenes practicaran tempranamente el mal llamado onanismo o placer solitario, no solo para formar su propia personalidad sexual, sino para que más tarde no desemboque en violencia carnal y otras taras y abyecciones que denigran al ser humano, debido a mitos o traumas muy superados.
En todo caso, el padre del Psicoanálisis, Sigmund Freud, sostuvo que la masturbación es algo común en la infancia. Pero tiene en su contra haber creído y mantenido hasta una edad avanzada que la masturbación adulta era la causa de una de las formas de neurosis conocidas por aquel entonces bajo el nombre de neurastenia, equivalente en la actualidad a la llamada fibromialgia o fatiga crónica.
Sexólogos connotados afirman sin pausa que la masturbación no te convierte ni en sordo, ni en estúpido, ni en histérico, ni en estéril, ni te produce granos en la cara.. No existe ninguna consecuencia médica de la masturbación ni psicológica excepto si se convierte en algo compulsivo; se entra entonces en el caso del TOC (trauma obsesivo compulsivo).
ESCRITO POR ERNESTO SÁNCHEZ SARMIENTO


